martes, 31 de mayo de 2016

De tu amor y el mío.


De tu amor y el mío.
(Historia de campo)

Venimos al campo, tú por tus raíces,
yo por un beso.
Y es que te conocí campesina…
Y tú me conociste forastero.

Te recuerdo con tu piel cobriza
y tu ropa de vistoso colorido,
con tu calma,
que contrastaba con mi prisa…
Y tu cuerpo,  suntuoso y exquisito.

Florecían en tu cabello cien flores distintas
un collar de piedras adornaba tu delgado cuello,
y bajo las plantas de tus pies había…
Tierra, el legado de tu pueblo y a la vez el mío.

Fueron mis ojos presa de tu encanto,
del altivo estilo de tu andar tranquilo,
de la suavidad, con que dejabas a tu paso…
Profunda huella en mi corazón y en tu camino.

Recuerdo entonces la noche perfumada,
el rumor del viento jugando entre las rocas,
el acompasado desliz de nuestras bocas…
Y el intenso canto de las cigarras y los grillos.

Volaron palomas en aquel tiempo en esa plaza,
un lazo platino colgaba ahora de nuestro cuello,
pues el amor, en su proceder de forma extraña…
Nos había trocado en una dama y caballero.

Hoy nos une el amor
como a las orillas las separa un río,
pues en su cauce, al agua lleva sin temor…
Como la vida lleva a tu amor y el mío.

Y es que te hube conocido campesina
(tú en tu lado y yo en el mío)
cuando tú me conociste forastero,
cuando al venir al campo de visita…
Yo vine (sin saber), buscando un beso.


-Historia de campo-

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