domingo, 24 de abril de 2016

Metamorphosis.

Metamorphosis.
(The hummingbird)

I had a dream last night,
I wasn't me, 
but a hummingbird instead.

Outside the window there was a valley,
oceans, mountains, rivers.
A map of the world unseen.

I set my feet in motion,
a man to fly,
a bird to walk his feet.

Wings of wisdom took me higher,
my eyes were shut,
but not enough for me to see...

The broken bones of our society,
a loveless woman watching distance,
a man on hidding beneath the flowers,
a squirrel jumping from the tallest tree.

I pulled my body over o try to catch her, 
to put her safe and make her heal,
but instead of falling, she got higher...
while the lonely girl just smiled at me.

A blooming feeling blossomed slowly,
the broken bones can also heal,
and as the sun came out of nowhere...
i took my time to fall a sleep.

No saints allowed at midnight,
or angels to take away my fear,
just a dream to take me higher,
oceans, mountains, rivers...
And a map of the world unseen.

(...)

Last night I had this dream,
a hummingbird I was,
and perhaps...
a hummingbird was me.

Outside the window there was a valley,
a man beneath the flowers,
a lonely girl...
that waits on top of tree.

-The hummingbird-

jueves, 14 de abril de 2016

Poesía.


Poesía.

Nada cambia tu textura,
de papel a veces, de palabra,
como cuando te deshojas sobre tinta
y te haces viento sobre la arena.

Mis dedos se acostumbran,
                (al igual que la lengua)
al retrazo de tus días,
como cuando vas y vienes,
a veces cansada, a veces herida.

Y te eriges entonces sobre mi piel,
manto de letras que me surcas,
que me recorres cual camino,
que me llevas y me arrastras...
por tu sendero, de lenguaje colorido.

Eres mariposa de alguna tierra lejana,
mujer caníbal de mi boca muda,
palabra, escrito, detalle.

Un beso de silencio roto,
que nace desde mis entrañas...
como el sonido de un vaso ya hecho añicos.

-Poesía-

martes, 12 de abril de 2016

La aventura de la muerte.

La aventura de la muerte.

Mi alma es una luz opaca,
suave y titilante...
que se va elevando poco a poco,
sin que nadie pueda notar su ausencia.

No se escuchan grillos ni cigarras
y el viento es solo un eco de memorias,
el llanto lejano es  solo mío,
mi dolor, mi pena, mi extravio.

Y sin embargo voy cual viento,
recorriendo las cienes de los mios,
besando y vendiciendo sus vidas,
despidiendome tan solo unos minutos.

Tenuemente me uno al infinito,
me sumerjo despacio en la negrura,
y sin embargo, entre muchos otros...
brillo.

Mis manos son helechos verdes,
ramas frescas que se estiran hacia el cielo,
pajaros insomnes
que van volando al viento.

Y soy un campo de verdes pastos,
piel y huesos bajo la ojarasca seca,
una luz opaca, suave y titilante...
que va creciendo de nuevo en algún sitio.

-La aventura de la muerte-

viernes, 8 de abril de 2016

Poema de la cena.

Poema de la cena.
(Para Otis)

Busco la forma de agradecerte todo,
de escribir los versos más bonitos,
para ti, para nosotros,
para la relación que hemos tenido.

Pienso entonces en ese instante breve,
mágico, y a la vez repetitivo,
ese deseo intenso de tenerte,
frente a la misma mesa, conmigo.

Quiero mirarte entonces,
mirarte y mirarte sin descanso,
con descaro en esta cena nuestra...
donde abundan el pan, la leche y el encanto.

Quiero escuchar tu voz de niña alegre
y mirar tu carita tierna y dulce al dar bocado,
mirarte morder el pan poco a poco y muy despacio...
sin omitir detalle del día a día y de tus aventuras.

Y se que estos versos no son hermosos,
que no ganarían jamas un premio ante jurado,
pero a pesar de todo y aún sabiendo eso...
te los doy con amor,  amor sincero y abnegado.

Espero entonces esa cena entre nosotros,
este poema en carne viva, tiritando,
como dos buenos amigos ahí charlando...
pero conscientes de que somos mas que eso.

-Poema de la cena-

domingo, 3 de abril de 2016

A las olas y a tu pelo.

A las olas y a tu pelo.
(Remanentes)

Y busco entonces llegar a ti de nuevo,
jalar mis versos por entre la espuma
ser la realidad que trasciende a la metáfora
dejar de ser (quizás) la playa, el marinero.
Trazar con mis manos la figura de tu cuerpo, 
asirte de nuevo como cada instante,
como siempre ha sido entre nosotros....

En el incesante, rizado y suave movimiento,
de tu cabello en bucles olas.

-A las olas y a tu pelo-

A mi mortal amante.

A mi mortal amante.

Hay en mi alma una condena,
un beso a escondidas en algún sitio,
un intento vano de unir su cuerpo al mío...
como una constante que en su afán no ceja.

Y es que la muerte es mujer y ademas amante,
amante actual que tiene todo pero a medias,
que quiere, tu vida entera a los demás arrebatarle
para sentirse así, quizás, completa.

Y yo que llevo a cuestas mi calvario,
los avejentados huesos de una vida,
no haré nada más sino aceptarlo,
gritarle al mundo soy suyo y ella es mía.

Que su boca se besa a veces con mi boca,
que sus manos perfilan entre las sombras mi figura,
que el amor, aunque escondido aveces entre la negrura...
no es sino otro amor perfecto que se expresa cuando toca.

Más como hombre que soy
(y típico amante de estos tiempos),
la haré esperarme hasta el final,
hasta que sea para nosotros sin dudarlo...
(quizás)
El mejor de todos los momentos.

-A mi mortal amante-