jueves, 11 de junio de 2015

De mi viaje hacia lo eterno.


De mi viaje hacia lo eterno. 

Sin control alguno, giro. 
Mi cuerpo hecho cenizas, 
un anciano dormitando. 

Vuelvo hacia el principio, 
el original punto de partida. 

Me esparzo en el viento,  
uniforme, cansino. 
A paso lento, 
muy despacio. 

Poco a poco toco el piso. 
el viento me arrastra a la distancia. 
Vuelvo al lugar de donde vine. 

El recuerdo me cobija, pero se va despacio. 

Se va deslavando poco a poco hasta la nada. 
Todo es lo mismo en este sitio, 
todo es la nada. El olvido. 

Seré olvidado en algún tiempo, 
sin marcas de pisadas, 
como las huellas en la arena que borra el viento. 

Y te abrazaré desde la inexistencia, jalándote. 
Besándote tan suavemente... 
que serás imperceptible a mi boca, 
a mis labios de silencio eterno. 

Y te acariciaré, lo prometo. 

Te acariciaré en alguna noche; a 
tan amablemente al contemplarte, 
tan suavemente como el viento que cierra tus ojos... 
en este tacto insomne que roza despacio tus canas. 

Y así,  
me alcanzarás por siempre hacia lo eterno. 

Mi amada. 


-De mi viaje hacia lo eterno-