viernes, 26 de diciembre de 2014

A Otis.


A Otis.

Esto que tenemos, esta presencia,
esta ausencia en compañía…
esta magia invisible pero palpable.
este amor de niños pero adultos,
este todo que me da la vida.

A veces me pareces un sueño,
otras tantas, un milagro.
y es que a veces tú me miras…
y el mundo existe.

Mágico,
perfecto,
cálido a tu tacto.

Y es que he llegado a amar cada detalle,
cada palabra tuya,
cada instante,
cada gesto en tu carita hermosa,
cada movimiento de tu cuerpo lindo.

Y eres tan mía como yo soy tuyo,
tan perfectamente suave,
tan dulcemente encantadora,
tan infinitamente tierna.

¿Como no amarte si eres eso?,
El aire en mis pulmones,
el latido de mi pecho,
la luz en cada paso de este túnel.

Y te amo así, intensa e inmensamente,
de forma extraña e inusual,
tan sencillamente complicada,
tan única y sincera como somos,
tan perfectamente ovejosa…
Y especial como cada vez que tú me miras.

-A Otis-