viernes, 11 de julio de 2014

A tu eterna y breve estancia.


A tu eterna y breve estancia.

Te quiero, más no te amo.
Y no te amo porque no quiera
sino porque amarte es imposible.

A veces te amo, no lo niego,
pero amarte así se vuelve un arte.
Un arte absurdo, un arte indigno.

Me gritan los instantes entregarme,
dejar la alterna ruta del olvido,
pero después de poco y al pensarte…

Yo te recuerdo, mujer de viento,
ligera y frágil como el aire,
efímera como el suspiro.

(…)

Y te quiero, más no te amo.
Y no te amo porque no quiera,
sino porque amarte ya no debo.

Y a veces te amo, no lo niego,
con este amor tan grande,
con este amor eterno.

Y me gritan entonces los instantes
dejar la alterna ruta del olvido,
pero después de poco y al pensarte…

Yo te recuerdo, mujer de viento,
mientras te visten, poco a poco,
las caricias de otras manos.

-A tu eterna y breve estancia-