viernes, 24 de enero de 2014

De la niña y esas flores.

De la niña y esas flores.

Y bajo aquel guayabo florecían,
con hermosa sonrisa de colores,
dos de las más pequeñas tiernas flores
que al viento juguetonas se mecían.

Bailaban a la sombra, se crecían,
e ignorando el peligro y los dolores,
al inhalar del fruto los olores...
al árbol, sus ramitas se subían.

Desde el mango unos ojos las miraban,
ojos lindos de otra tierna niña,
niña a la que esas flores adoraban...

sin importar a veces ni la riña,
pues cuando juntas ellas tres estaban...
hermosa era la vida en la campiña.

-De la niña y esas flores-


Nota: Dedicado a tres personas especiales.


miércoles, 15 de enero de 2014

Noches como esta.

Noches como esta.


Hay algunas noches, noches como esta,
en que me gustan más tus ojos,
tu boca.

Tu boca…
El lugar donde habitan las serpientes rosas,
donde nacen de pronto las palabras.

Tu boca… ¿Qué decir en este instante de tu boca?

Quisiera besarte fuertemente,
recorrer por tu entrecejo,
resbalar hacia tu boca.

Tu boca… ¿Que decir desde tu boca?

Morder tus labios y alejarme,
mirarte, mirarte un poco,
mirarte suficiente.

Seducir tu mirada con la mía,
atarte entre mis brazos,
poseerte.

Quisiera deshojar tu cuerpo con mis manos,
andarte suavemente por los bordes,
vagar por tus veredas,
anidarme allá, muy cerca de tu pecho.


Tu pecho…
Lugar de los latidos desbocados,
simiente de tus montes, alimento.

Tu pecho…
¿Qué decir entonces de tu pecho…?


Amaría sentirte entre mis palmas esta noche,
acariciar de a poco el infinito del suspiro,
recorrerte platinada, hermosa ante la luna,
mía, mía ante cada poro de tu cuerpo…

Y descender,
descender despacio por tu vientre,
suave y delicado, perfecto.

Perfecto como el cielo abierto,
suave como algodón desde las nubes,
delicado, dulce y delicado

como esta noche que hoy nos cubre.

Tu vientre…
¿Qué decir entonces de tu vientre?,


Y es que en tu vientre se remueven,
a veces despacio, a veces fuerte…
las mariposas de hace algunos años,
el amor que nunca muere.


Y mágicamente retornemos,
a través de tu vientre y por tu pecho,
a los ojos que a la espera ya dejamos.


Hablemos entonces de tus ojos…
De aquel reflejo intenso en color verde,
de las estrellas refulgiendo allá en el cielo.

¿Y es que qué decir entonces de tus ojos…?,

¿Qué decir del resto de tu cuerpo?


Quisiera entonces sujetarte,
estrecharte fuertemente entre mis brazos,
besarte, besarte más y más, de nuevo.

Beber de tu boca un nuevo sorbo,
acunarme en el hueco de tu cuello…
E inhalar las rosas, las rosas de tu pelo.


Tu pelo…

En contraste al alabastro de tu piel de luna
llevas caracolas en las olas de tu pelo,
largas y a la vez oscuras.

Profundas como el mar allá a lo lejos.

Y bajar despacio entonces,
recorrerte suavemente la columna,
asirme a tus caderas con mis palmas,
a tu figura de mujer hermosa.


¿Y que decir de lo prohibido si es tan mío…?
¿Como hablar de tu figura entera sin nombrarla?


Y sucede entonces que hay algunas noches…
En las que me gustan más tus ojos,
tu boca y tu mirada.

Tu mirada…
Y es que tu mirada sin hablar provoca…


Y podría entonces apretarte por los glúteos,
sentir la firmeza de tu cuerpo joven,
embriagarme con el aroma de tu cuerpo…
Y hacerte el amor al fin con toda el alma.


Y es que hay algunas noches, noches como esta,
en que me gustan más tus ojos,
tu boca, y tu mirada.


¿Qué decir sin más de tu mirada…?


-Noches como esta-


In this nightmare.

In this nightmare.

Feeding of my feelings you were,
skin crawling, binding my reflection,
having me inside my own jail.

This game of us, this time imperfect…
Every memory corrupted to the core,
every word we never shed.

Am I lost to your demanding madness?
Am I lost and never safe?
Oh but I love to have this nightmare…

Once in a while I learn from you,
afraid or not I will surpass you,
alive or not I won’t be yours.

But it is in this place we have created,
in this place of lost and sometimes found…
That you reach for us without the silence.

One hand to me and palm extended,
the voice of past, the future form.
A face in so wrapped in darkness,
perhaps tormented soul.

But we seek in vain for comprehension,
something none of us will ever find,
and so this game, this game of instants…

Will be tasted, forever on the blank.

-In this nightmare-

sábado, 4 de enero de 2014

Vida y sepulcro.

Vida y sepulcro.
(De la muerte y la resurrección)

Levantan los pies el polvo…
Allá, en aquella extraña tierra,
y yo, que la quise tanto a ella…
No la olvido nunca, ni de a poco.

Hoy se enredan entre arbustos,
su suave cuerpo, su osamenta,
y sin hombre alguno que someta
a la pena del amor sus atributos…

Ella baila, paso a paso y sin vergüenza.

Me llegan distantes los murmullos,
el barullo de una ciudad despierta,
el gusto del alcohol en los alientos,
el sabor tan aclamado del tequila.

A veces me parece que la encuentro,
desnuda y en la danza, andanza…
Que debió llevarme una vez a su sepulcro.

Recuerdo entonces ese brazo platinado,
el abrazo de mi brazo en su cintura,
la danza, quizás danzón, quizás un tango…
Y el último beso, el adiós final a esa criatura.

No lamento sin embargo el tiempo añejo,
no lamento el amor, la lucha en vano,
pues es en este afán de todo recordarlo…
Que puedo amarla, tomarla de nuevo a la cintura.

(Un paso y otro paso,
un paso más y un beso menos,
un beso menos pero abrazo
su cuerpo hermoso, cuerpo entero.)

La fragancia de las rosas secas me devuelve,
aturdido y a la par muy enojado,
a este sitio del que cuando puedo escapo,
al sitio mismo de mi entierro, de mi muerte.

Su cuarto ya no vive en este sitio,
mi corazón no vive sin su gente,
el amor, amor maldito…
Ya no está, se encuentra ausente.

(Tómame, poco a poco, poco a poquito,
y en tu beso blanco, transparente,
llévame un poco y despacito…
Mujer hermosa, de nuevo a verte.)

Hay calaveras en verano que sonríen,
mariposas en otoño que me llaman,
y en invierno una imagen, cuerpo claro,
de un amor antaño alimentando.

No hay aves más en primavera,
tomadas todas te las hube dado,
y al volar, volar muy alto…
En tu pecho, todas ellas se incendiaron.

(Déjalas volar allá muy lejos,
estrellas enciendo en el tejado,
y cuando puedas vos llegar con ellas…
no olvides nunca que con ellas te hube amado.)

Estoy cansado de estas noches frías.
de estas manos muertas que hoy rodean…
Mi piel, mi cuerpo entero, mi cadera.

Y si alguna vez te cansas…
Que se yo si alguna vez te cansas.

(Dale al reloj, tu dale vuelta,
que si el tiempo vuelve y no te matas…
Danzarás la noche, noche eterna,
entre mis brazos, bordeando nuestra hoguera.)

No me pienses entonces ni me extrañes,
no me ames, en este instante se sincera,
si yo te amo y tú me amaras como antes…
No te soltaría, no te he soltado aún siquiera.

Tu boca me provoca esto que la noche,
la absurda pesadilla de tu falta,
las ganas de mirar bajo la falda…
Y sacar de tu sostén el viejo broche.

(Poco a poco y muy despacio van las canas,
lentas, seguras y con ganas…
Allá, a la memoria añeja de una noche.)

Te amo, se que te amo en algún punto,
quizás ahora, quizás más tarde.
Te amo, se muy bien que yo te amo…
Porque te amaría siempre y pase lo que pase.

Y es bajo este influjo de alientos y tequila,
sobre esta extraña tierra que pisabas,
bajo el techo de aquel lugar donde bailabas…
Que te dejo un beso y un abrazo, amada mía.

Has de dormir entre las flores y siluetas,
ha de descansar tan blanda tu osamenta…
Bajo estos arbustos y estas verde hiervas.

(Y te quiero y quise tanto,
y tanto te quise que aun te quiero,
y cuando vuelvas… ven, que yo te espero…
En el jardín, a tu lado aún enterrado.)

Te digo adiós y no hasta luego,
adiós, más nunca el olvido es olvidado,
¿Y mi amor? Sí, por siempre eterno,
como vos, como vos, mi bien preciado.

Y habrás pájaros más, allá en tu pecho…
Mientras los míos hoy van apagando
-Poco a poco y paso a paso-
todas las estrellas en el firmamento.

(Y si m quisiste vos como hoy te quiero…
En algún lugar, lugar eterno,
me estarás pronto esperando.

Mujer de amor, mujer de sueños,
a que llegue yo y mi corazón enamorado.)

-De la muerte y la resurrección-



(Paso a paso y otro paso,
un paso más y un beso nuevo,
un beso nuevo, un gran abrazo…
Y su cuerpo hermoso, el firmamento.)