viernes, 27 de septiembre de 2013

Spell of love.

Spell of love.

You’ve casted upon me…
One spell of life, one spell of love,
but as a curse of god you fell…
into the same spell of life, the spell of us.

You and I are now condemned
to share the house, the meal, the door,
and as the time will pass and make us old…
we’ll be together across the spell, the spell of love.

Someday I’ll wake to never find you,
someday you’ll wake to see me gone,
but there under the spell, the spell of love,
you and I will be together, as silent lovers,

as a corpse.

I’ve casted upon you a curse of blindness,
s curse of love, imperfect truth,
but as we grow you’ll come to find me…
the one you love, the one to hold you close.

For my curse we’ll share the bad times,
for your spell we’ll share the passion flows,
for the life we’ll share the gardens…
for the heart we’ll share the girls and boys.

Some day you’ll wake to wake me,
some day I’ll sleep to sleep us both,
some day you’ll come to find me…
praying god, the curse of love.

-Spell of love-

sábado, 21 de septiembre de 2013

A ti, más allá del resto de mi vida.

A ti, más allá del resto de mi vida.
(Catrina, Catrina mía)

Cuando tus manos me tocan,
huesudas, frías,
se me hiela el cuerpo,
se vacía.

Hace tiempo esperas,
vas y vienes,
vuelves y sonríes,
blancas perlas de un final.

Me abrazo a tu cintura,
fina, esbelta,
perfecta en lo imperfecto,
desnuda y deseosa.

Cuando llegas y llego…
Ya no hay vuelta,
soy tuyo y no eres mía,
mi Catrina, compartida.

Fría noche, frío día,
al final todo esta dicho,
a tu misión…
Vienes vestida.

Te cubre el infinito insomne,
el final y el inicio,
un viejo manto de ironía.
Catrina, Catrina linda.

Hoy voy a verte al fin,
a sembrar mí beso en tu caricia,
a florecer  ante lo anverso…
Y dormir profundamente.

(En ti, en ti, Catrina linda.)

Y si tan solo fuese yo más viejo…
Infinitamente viejo y tu más joven…
Tan joven como lo ha sido mi vida…
Catrina, en mi vida te desposaría.

Y sin embargo voy a verte,
ya pronto, muy pronto en mi muerte…
Para hacerte al fin de compañía.
Catrina, Catrina de mi muerte y de mi vida.

-Catrina, Catrina mía-

martes, 17 de septiembre de 2013

Al amparo de la noche.

Al amparo de la noche.

Yo no se lo que aguarda la noche
bajo sus pestañas de luz de luna.
No se lo que guarda bajo la ranura…
O si su bendición será todo un derroche.

Yo se muy poco de estos juramentos,
tan poco como quizás me se tu nombre,
más, quizás con suerte yo me asombre…
Si esta noche estallase en sentimientos.

Yo no se mucho de casi nada,
ni de hombres, mujeres o pequeños,
pero si la noche deja salir todos mis sueños…
Quizás la soledad cederá por olvidada.

Yo no se si creerías en el amor como yo creo,
no se si podrías amarme por completo,
más, si quisieras ser de mi ser el complemento…
Mis ojos te daría… y todo lo que en ellos veo.

La noche sabe suficiente de nosotros,
de los colores, las sombras y lo etéreo,
porque la noche sabe lo que yo no leo…
De mi destino, el tuyo y el de otros.

Intuyo entonces que tú tampoco sabes
si quizás seré para ti el hombre correcto,
pero se, que  aún quizás sin ser perfecto…
La noche espera de nosotros lo que cabe.

Yo no se de donde surge este latido
ni cuantas vidas he esperado por tu beso.
Tu no sabes quizás que yo lo intento,
pero sabrás, si te beso, que yo te necesito.

-Al amparo de la noche-

miércoles, 11 de septiembre de 2013

Poema sin título 35.

Poema sin título 35.

Vienes como las horas, incesante, apasionada,
desnuda de mariposas y de helechos,
con tu flor expuesta y exquisita.

No es sino el miedo el que me empuja,
las sombras que cubren tu hendidura,
el deseo fiero y aguerrido por tu ser.

Te quedas al viento, eterna y suspendida,
un recuerdo de belleza más profunda,
el osado acto de tenerte en vilo.

Tu cuerpo se asemeja a la primavera,
floreciente y cálido, henchido.
Perfecto como las luciérnagas de noche.

Hay silencio en tus pupilas,
sonidos germinando entre tus labios,
un vaivén de vida en cada poro de tu cuerpo.

Quisiera ser entonces noche eterna,
cubrirte entre las sombras de mi cuerpo,
poseerte, sin mariposas, sin helechos.

Remontar por tu figura en primavera,
anidarme en tus ojos y en tus dedos,
tomar tu flor, el campo entero.

Arar en tu vientre mi camino,
domar tu noche, beber de ti la vida.
Florecer aquí, en ti, contigo.

Ser el viento entre tus labios rojos,
el motivo de las olas en tu vientre,
el instante suspendido en el recuerdo.

(…)

Vengo entonces como las horas,
implacable, apasionado y sin miedo,
con el corazón entre la manos…
Y dispuesto a amarte por completo.

-Poema sin título 35-

viernes, 6 de septiembre de 2013

Desenmascárame.

Desenmascárame.

Ven a quitarme las caretas,
arrancarme la sonrisa del rostro,
decirme que el mundo es de mentiras.

Aplaca mi sed de hipocresía...
y acalla las mil voces en mi cabeza,
suaviza mi miseria con tu hastió,
mátame con un golpe de sabiduría.

Ven, despojarme de este traje oscuro,
de esta piel manchada de idioteces,
de esta bastarda humanidad de errores.

Bésame, bésame hasta herirme de muerte,
hasta que no quede nada sino carne inútil,
sin una palabra, sin poesía, sin pensamiento.

Momifícame entre tu aceptable miseria,
acéptame como uno de los tuyos,
un insoportable humano de humo,
incorrecto, pero orgulloso de estar vivo.

Hazme el amor con tu violencia,
rómpeme el alma en un orgasmo hueco,
llena mi cuerpo de falsedad y espinas,
tómame, iluso e inocente, perdido.

Róbame este deseo de muerte verdadera,
ilumina mi intelecto escaso con el tuyo,
tu, hombre de poesía realista y sucia,
falsa en su nombre, falsa en tu vida.

Despójame de todo y dame la nada,
o despójame quizás de la nada...
y haz que mi cuerpo se pudra en tu todo.

Dime cuantas horas más he de quedarme,
cuantos años más he de vivirte así,
hurgando en mis adentros y en mi mundo,
en este sitio lúgubre y terrible que nos queda...

Cuando la verdad ha sido rota ante nosotros
en tan solo un falso intento al aceptar tus reglas,
esas que te dieron fama y nombre,
esas que humillaron a la letra y la poesía.

(...)

Ven, arráncame ahora las caretas,
desdibuja entonces mi sonrisa,
dime que el mundo es de mentiras...

Y mientras tanto, déjame morir un poco,
un breve descanso a tus estupideces
y a esta vida indigna y permisiva.

Esta, la vida que no es más de la palabra,
el intelecto, el esfuerzo o la poesía,
esta, risible y asquerosa, vida de ironía.

No todo lo que es oro brilla, no,
ni todo lo que ha sido escrito en verso...
se merece el nombre de poesía.

-Desenmascárame-