sábado, 18 de mayo de 2013

Poema sin título 32.



Poema sin título 32.

Yo no se donde surge tu voz en desconcierto,
al verme abandonado, solo y quieto.

No es que te sorprenda, yo lo entiendo,
pues tu me abandonaste aquella noche en el estero.

Quizás mañana me recuerdes, principesco,
como en aquella noche de amor tan puro, tan intenso.

Más, en mi condición de vagabundo fracasado...
dudo mucho seguir siendo, de tu pecho el carcelero.

La vida y el amor, un cruel engaño…
como aquel soñar que me sueñas en tu sueño.

Y el tiempo pasa y todo vuelve.  Vuelvo…
para encontrarte sola, abandonada en el infierno.

(...)

Y yo no se de donde surge en desconcierto
tu voz al soñarme en este sueño.

Si fuiste tú, y yo lo entiendo,
quién me dejaste abandonado y solo,
aquella noche en el estero.

-Poema sin título 32-

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