domingo, 26 de mayo de 2013

Victoria de uva.



Victoria de uva.

Un racimo de uvas colgando,
moradas, como rostros en asfixia…
sonriéndole a mis finos labios.

-Victoria de uva-

sábado, 18 de mayo de 2013

Poema sin título 32.



Poema sin título 32.

Yo no se donde surge tu voz en desconcierto,
al verme abandonado, solo y quieto.

No es que te sorprenda, yo lo entiendo,
pues tu me abandonaste aquella noche en el estero.

Quizás mañana me recuerdes, principesco,
como en aquella noche de amor tan puro, tan intenso.

Más, en mi condición de vagabundo fracasado...
dudo mucho seguir siendo, de tu pecho el carcelero.

La vida y el amor, un cruel engaño…
como aquel soñar que me sueñas en tu sueño.

Y el tiempo pasa y todo vuelve.  Vuelvo…
para encontrarte sola, abandonada en el infierno.

(...)

Y yo no se de donde surge en desconcierto
tu voz al soñarme en este sueño.

Si fuiste tú, y yo lo entiendo,
quién me dejaste abandonado y solo,
aquella noche en el estero.

-Poema sin título 32-

lunes, 13 de mayo de 2013

Canción de amor y dos pingüinos.



Canción de amor y dos pingüinos.

Caben en mis palmas las mañanas
de un amor de frutas y sabor,
el beso tibio de la almohada,
y la mujer, mi gran amor.

Su bello rostro es melodía,
su cuerpo entero la pasión
y en mi guitarra, guitarra mía,
mi voz se hizo canción.

Mulata, mulata mía,
en pos de tu latido hay
brisas frescas en el mar,
en las palmas de mis manos,
en tu piel al navegar.

En las olas de tu pelo hay caracolas,
espuma de amor, amor al mar,
y en tu sonrisa encantadora…
mujer, están mis ganas de besar.

Amapolas florecen por tu pecho,
fina seda rumbo al mar,
más, abajo, en el confín de tu universo…
florecen juncos negros, una laguna,
un manantial.

Mulata, mulata mía,
no me dejes solo, ven al mar.
Y así, como se aman los pingüinos…
mulata, mulata mía, una pareja,
dos pingüinos, el amor…
y nadie más.

Mulata, mulata mía…
blanca eres, como la arena sobre el mar.


-Canción de amor y dos pingüinos-

Injusticia.



Injusticia.
(Rapto)
                    
A la luz platinada de la noche...
un broche doy sin un reproche,
derroche de amor, abroche,
un alma sometida viaja en coche.

De esquina a esquina grita ella,
bella, bajo la luz de luna aquella
que, no haciendo mella a su querella...
volvióse en una noche, estrella.

Hubo una época de hermoso brillo
labrada a base de rastrillo y grillo,
en la que el pillo y el diablillo...
presos estaban, y lejos del bolsillo.

Los lobos encontraron, en el camino,
la facilidad, el pan y el vino. Lino...
que a la ley también convino, y vino,
tristemente, al mundo de inquilino.

¡Rapto de sentidos y de amores!,
desamores hay, entre las verdes flores,
que reclaman ante reflectores, delatores...
de su política de hipócritas, de actores.

Ella se larga hacia el vacio sin broche,
y mi amor, en un derroche en esta noche,
se queda con reproche y sin abroche...
mientras mi alma, sometida, viaja en coche.

-Rapto-

lunes, 6 de mayo de 2013

Mi mulata.



Mi mulata.

Porque aún yo siendo pobre,
sin cobre,
y vos, fina mi mulata,
en plata,
hoy tu cuerpo rememoro
en oro.

Si preguntan qué valoro,
les diré con toda calma
que a ti te adora mi alma...
en cobre, en plata y oro.

-Mi mulata-