sábado, 27 de abril de 2013

De los celos infundados.



De los celos infundados.

Si en vos he de dormir eternamente
(como un recuerdo siempre en ti alojado),
recuerda, yo también me hube enojado
cuando a otro lo mirabas largamente.

Quisiera hablarte entonces locamente
acerca de nosotros y lo amado,
decirte, que contigo me he quedado
aunque vos me condenes ciegamente.

Me faltan horas aun, de amor y guerra,
para soltar tus brazos sin quejarme,
porque eres vos, mujer de mar y tierra...

quien de tu cuerpo intenta despojarme,
sin pensar, que la daga que me entierra,
es de celos que te instan a dejarme.

-De los celos infundados-

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