viernes, 30 de noviembre de 2012

The lonely song.



The lonely song.

A lonely song I sing at distance,
a lonely heart that beats for her,
a place forgotten in the shadows,
a vow that lovers one day made.

I’ll sing my lonely song in silence,
in every corner, every single step,
and if one day she comes to find me
I’ll sing my lonely song in other place.

I have awaited living on the distance,
a whisper of time has brought me her,
my lonely song, my own existence,
the truths untold, the loves unsaid.

And if I could become the solely lover…
I would sing my lonely song in vain,
no more time to spend in silence,
no more lies for telling to myself.

And if I could be then again your lover…
How the things for me would change,
Would I sing a song amongst the others?
Would you believe… And choose to stay?

A lonely song I sing at distance,
a lonely heart that beats for her,
a place forgotten in the shadows,
a promise you could never made.

-The lonely song-

miércoles, 21 de noviembre de 2012

Pequeñeces.



Pequeñeces.
(De mis edades tan confusas)

Hay una arruga más encendida cual vela
sobre esta piel ajada y ya madura.
No soy viejo, no, pero no soy más un niño.

Me anidan los años cuales viejos gorriones
cuyas alas cansinas ya no vuelan
y esperan solos a la muerte en un gorjeo.

No soy viejo, no, pero a veces…
A veces el mundo es demasiado joven
y me siento entonces como un viejo.

El espejo me mira buscando canas nuevas,
con una sonrisa en el rostro y ese brillo,
una burla más para este viejo insomne.

Lo se, me vuelvo polvo con el tiempo,
cenizas que se lleva el viento lejos
sin haber pasado siquiera por el fuego.

Hay calendarios esparcidos por mi vida,
hojas como alfombras en mi suelo…
Cuyo crujido es el semblante de mis huesos.

¿Qué tan viejo sos? –me preguntas.
83, 27, 92, 300… una de ellas cada día,
cada día un día menos a este viejo.

Mi corazón no son las olas
ni el viento de un tornado,
mi corazón es…

Mi corazón es la vela que se apaga,
la farola abandonada en una noche,
la flama engullida por el agua.

No sos viejo –me repites,
Calma y quieta como siempre,
hermosa y a la vez divina.

Y sí, no soy viejo, pero no soy tampoco un joven.
Me gritan entonces los eones que te suelte,
y que no te amarre más a mis edades nulas.

Sucede entonces que te miro tan bonita…
Que cada arruga de mi ser desaparece.
No sos viejo –me repites.
Y es al fin que puedo yo entenderte.

(…)

lunes, 19 de noviembre de 2012

En el mar de mi pasión.



En el mar de mi pasión.

Mi corazón late como en el mar un barco,
de lado a lado entre las olas de sentires,
de lado a lado en su búsqueda de atraco...
De lado a lado en busca que me mires.

Sopla el viento en vela de suspiros,
viento fuerte en tormenta de pasiones,
y en mis celos por ti, mi mar divino,
a otros barcos apunto mis cañones.

Surge el humo de una guerra por tus ojos,
una batalla a muerte entera por tu beso,
y tras el timón (el lugar en donde rezo)
mi puerta abierta a tus brazos sin cerrojo.

Caigo entonces en tus aguas misteriosas,
mi corazón late herido y aún celoso,
pero, cual si fueses de este mar la diosa…
Dices entonces que me hubiste ya elegido.

Surge otra vez mi corazón a flote,
un halo de paz que ahora me envuelve,
y en un abrazo más, sin que se note,
mi mundo entero que hoy se mueve.

sábado, 17 de noviembre de 2012

Pretending.



Pretending.

Can we pretend it didn’t happen…
To let it happen once?
Can we pretend to be pretending?
Can we feel shame for what we are?

All of the nightmares resurrected,
all of the corpses left alive,
and when in love, we were in danger,
my heart was filled in poison gas.

A mask that fell inside the darkness,
a face in shadows turning black,
and if we live to keep our silence…
Can we pretend it’s not a lie?

All of the tears in anger burning,
all of your hopes raging inside,
and if we fall again into the nothing…
Can we pretend pretending it’s all right?

-Pretending-

sábado, 10 de noviembre de 2012

Adoración.



Adoración.

Lleváis en vuestros labios dulce néctar,
la tentación surgida por besarte,
y en este deseo, tesón de amarte...
La dulce rendición de amor perfecta.

Volvéis mi mundo entero en fértil tierra,
lugar de mis pasiones adyacentes,
y en mi pecho, de amores florecientes,
tu cuerpo se me antoja enredadera.

Eres entonces reluciente noche,
dama perfecta de mis ojos tristes,
y es en este, mi beso sin derroche…

Que mis labios imploran, no rechistes.
¡Hubo entonces más besos sin reproche!,
cuerpos entrelazados que hoy persisten.