martes, 20 de diciembre de 2011

Quiero.

Quiero.

Quiero eso,
de tus labios el beso,
de tus manos el amor.

Más quiero también aquello,
lo normal de una vida,
el infinito sueño de los dos.

Y quiero más de lo quiero,
una boda, un abrigo, una cobija,
una amiga, una amante, mi razón.

Un nosotros,
el vals de lo amado,
la imposibilidad de decirnos adiós.

Quiero de tu pecho el latido,
en tus dedos mi argolla,
en tu vida estar yo.

Y quiero tu beso,
tus manos, tu cuerpo,
tu ser por entero,

y ahí:

Nuestra unión.

-Quiero-


Dedicado a la persona que amo…

domingo, 11 de diciembre de 2011

Attenuated.

Attenuated.

All of the pain that pierces...
becomes the love I had,
the waste of time I gave,
the falling pieces of my heart.

And I'll see you fall and hold...
just the exactly way I fell,
just the only way I knew to fall.
(Attenuated, on the floor.)

All the breaking anger,
the words I had for both...
all will be gone in silence,
I'll be fine if left alone.

(Attenuated, on the floor)

And asleep I'll find an answer,
some place within my mind...
to burry you and let us rest,
to be like you... and take away.

(On the floor, so attenuated)

Broken down and hurt I'll search
for a corner, a silly corner to let me hide,
to let me play a little game of none forgiving,
a little show of not forgetting how to smile.

(Unattenuated, broken down)

I'll hold your hand still in the distance,
I'll carry this weight as memory for life,
and if someday happens that it kills me...
don't you worry, I'll be fine.

-Attenuated-

Vendaje.

Vendaje.

Aprendí a ponerle una venda al corazón
e ignorar así sus gritos,
las quejas de un amor a medias
o el odio de aquello que nunca hubiste amado.
Me volví insensible a todo y me marché,
le di la espalda al sol y abracé las nubes grises
mientras el cielo se teñía de otoños rotos
bajo la hojarasca muerta de un zapato agónico.

Era media noche en algún lugar del mundo,
la luna salía insomne y silente,
el viento gélido congelaba las palabras…
y tú y yo ya no existíamos en nuestros labios.

Recuerdo una vieja herida bajo el tórax,
una primavera de mangas largas y guantecillos
cuando los sueños se agitaban cual luciérnagas,
brillantes y hermosos, pero falsos y mortales,
tan maravillosamente vanos como tu nombre
y tan hirientes como pequeños cuchillos afilados.
Era entonces un invierno disfrazado,
un recordatorio a futuro de todos mis errores.

Vestí mi traje de etiqueta caro,
el smoking negro de las decisiones tomadas
que nunca dejan espacio a las dudas probables,
pero a veces… dudar es la mejor vestimenta posible,
así pues, yo era un payaso en tu circo de informalidades.

Tomé tu beso entre mis manos desnudas
y tu cuerpo en la memoria del olvido,
pero olvidar no era decir sino hacer…
y aún amando no te supe olvidar.
Eras verano de fuertes soles, tormenta de amores,
primavera de mariposas, otoño de flores…
invierno de amor eterno y falsedad,
una venda en los ojos, un final pa’ no olvidar.

Y blindé mi pecho para no sentirte,
para curarme las heridas de tu nombre,
del sabor y el tacto de tus labios y sus besos,
de las promesas rotas y mentiras dichas.
le puse una venda al corazón…
y me volví vendaje ante tus ojos y los míos.

-Vendaje-