jueves, 8 de septiembre de 2011

Una linda historia.

Una linda historia.
(Poema viejo e inconcluso)

Caminaba sin rumbo ni motivo,
mire a lo lejos y la encontré,
aunque no le preste atención,
mis ojos no la olvidaron.

Mi caminar solitario y en círculos seguí,
llegué de repente al mismo lugar
donde casualmente la encontré.
Yo no era feliz y ella tampoco.

Sin pensarlo nos volvimos a hablar,
en su recuerdo yo no era igual.
Nuestra amistad el tiempo comenzó.
Poco a poco un toque de alegría nos golpeo.

Aunque para ella solo fue momentánea,
se que en el fondo le hizo bien,
pero volvió un día a su tristeza
y yo me encargue de remediarla.

Por cada lágrima derramada,
yo una risa hermosa le sacaba.
Va a estar bien, estoy seguro,
era cosa del destino el encontrarnos.

Molestarla me divierte
y eso a ella le agrada.
Dice que necesito una sonrisa,
ella no sabe que en mi puede lograrla.

Somos ciertamente opuestos,
pero no parece importarnos,
no importando lo que hagamos…
nada parece molestarnos.

Cada noche dulces sueños nos deseamos,
somos felices de esa forma,
y aunque rara vez nos encontremos,
siempre estamos cuando nos necesitamos.

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