miércoles, 24 de agosto de 2011

El tiempo de las musas perdidas.

El tiempo de las musas perdidas.

Hoy no tengo grafito entre los dedos,
no tengo ideas en la mente o más deseos.
Las musas… al parecer al fin se han ido,
una huelga de ideas en vanos argumentos.

El papel se encuentra solo, sin vida, sin gestos.
No hay hadas en los bordes ni voces en su pecho,
no queda sino el sonido del viento y una rodadera,
solamente un desierto total en la planicie de mi mesa.

Inerte, la goma espera a ser usada en los errores,
pero no hay errores si nada nunca ha sido escrito.
Las musas en ausencia y el papel aún sigue la espera,
la goma y la rodadera, mi mente esta desierta.

Un reloj insomne señala con sus manos las horas muertas,
mis musas no volverán a casa al menos este día…
así como no lo hicieron en ninguno de los anteriores.
Quizás están dormidas, quizás vendrán tiempos mejores.

He aprendido a extrañar el grafito entre los dedos,
el olor de la goma al ser constantemente usada,
el sentido firme del papel bajo las manos,
las palabras desprendidas de las musas en mi mente.

Hoy es el tiempo de las musas perdidas,
el ciclo constante de los escritores,
un bloqueo nada más y solo eso,
una mentira ante la verdad de mis deseos.

-El tiempo de las musas perdidas-

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