jueves, 11 de agosto de 2011

El corredor de las almas en pena.

El corredor de las almas en pena.

Lleva tu nombre en una hoja y crucifijo,
sujeta tus fuerzas y respira el último aliento.
Entrégate, ven al corredor de las almas en pena.

Agoniza la noche tras los ojos cerrados,
un suspiro se apaga tras un último latido.
Ven al corredor de las almas en pena,
dinos en la puerta “mi nombre esta escrito”.

Con un beso y otro beso el final de las caricias,
el telón que cae y al final la despedida.
Ven al corredor de las almas en pena,
aquí, entre nosotros, ya no existe despedida.

(Y si muero, y si muero, ¿que será de mí si yo me muero?
Ven al corredor de las almas en pena,
la triste vida se vuelve en dulce infierno.
Y si muero, y si muero, ¿que será de mí si yo me muero?
Ven al corredor de las almas en pena,
la voz de vida será siempre el eco de un lamento.)

Lleva tu nombre en una hoja y crucifijo,
el corredor de las almas en pena no esta lleno,
si miras el baso aún esta medio vacío,
ven al corredor de las almas en pena,
nos faltan manos para sujetar último aliento.

Y si llueve y cae tormenta nunca lleves amuletos,
ven al corredor de las almas en pena,
sigue al viento y verás que nunca miento.

Ven al corredor de las almas en pena,
aquí los ojos siguen para ti aún abiertos,
las manos emulan de nuevo las cosquillas,
seguimos vivos como presa de lo ajeno.

(Y si muero, y si muero, ¿que será de mí si yo me muero?
Ven al corredor de las almas en pena,
la triste vida se vuelve en dulce infierno.
Y si muero, y si muero, ¿que será de mí si yo me muero?
Ven al corredor de las almas en pena,
la voz de vida será siempre el eco de un lamento.)

-El corredor de las almas en pena-

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