lunes, 1 de agosto de 2011

Dolor.

Dolor.

Y cuando el corazón dolía…
Mi alma sabía y hablaba.
Moría,
mi alma entera se desangraba.

Y ahí, abatido en mi tristeza,
el recuerdo de tus ojos.
Miseria.
El amor y sus despojos.

Vino entonces medianoche,
mis ojeras ya salían.
Reproche,
Tu alma lejos de la mía.

Y en el peso del olvido…
Tus palabras y una herida.
¡Amigo!
No gracias, yo prefiero despedida.

-Dolor-

No hay comentarios:

Publicar un comentario