sábado, 30 de julio de 2011

Usted.

Usted.
(Confesiones)

He de confesar que no hay noche
en la que no desee yo su boca,
rojos labios suaves de mujer
que desearía probar a toda costa.

Sueño noches despiertas en pareja
para poder contar en el arco de su espalda
cada lunar al tacto de mi lengua.

Sueño tanto y tan bonito.

He de decirle que su nombre no se olvida
entre estas cuatro paredes que sostienen mi techo,
ese cielo hermoso donde usted es ángel y es estrella
iluminando el firmamento de mi vida con su existencia.

Confesiones, todo son confesiones a una usted
que se desvanecen en el viento apenas salidas de mi boca.
Usted es ese todo que mi corazón ansia en cada vuelco.

Estas son mis palabras sin sentido que le regalo,
sin tinta en la pluma ni goma para olvidarlas, (borrarlas)
son mis palabras que buscan colarse en su pecho
para abrirnos el mundo de su mirada en la mía.

Estas son mis palabras poco importantes…
que confiesan mis emociones de respuesta anhelante.

Usted es ese todo en el centro de la nada
que da vida a este niño habitante de mi pecho,
usted es esa alegría de vivir cada mañana
que retumba en el centro de mi universo.

Usted, usted es ese todo…
que desearía abrazar cada mañana en el silencio,
usted es eso y mis confesiones son por ello,
por ese todo que llevo arraigado tan adentro.

-Usted-

Para usted, la mujer a la que amo.
Tu sabes mi cielo, tu sabes.

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