sábado, 30 de julio de 2011

Camina.

Camina.

No dirás que el viento se lleva las palabras,
porque sabes que de mi corazón jamás se irán las tuyas,
se que dirás que la vida sigue su paso y todo se olvida,
pero bien sabes que olvidar no es vivir, sino morirse un poco.

Y recordar…
recordar es morir otro instante,
una repetición de errores, destinos y muertes
que al poco rato abrirán heridas temporales
y luego se irán de nueva cuenta a dormir y esperarte.

“Camina”, me dirás con un beso mientras escapas
pero sabes bien que caminar no es seguir adelante,
sino avanzar a ningún lado mientras todo se marchita,
mientras todo… se hace vacío en algún lugar del corazón.

Dirás que el sol brilla siempre en lo alto del cielo,
pero sabes que esas son solo palabras bonitas
que sin ti no valen ni el tiempo de escucharlas,
porque sin ti… nada vale suficiente para mí.

No me digas que las heridas sanan despacio,
porque se que la tuya no sanaría nunca en mi pecho
y que más que odiar el día primero de nuestro encuentro…
amaría cada instante y segundo de ese momento.

Vete, vete con el viento como pensabas de las palabras
y sin mirar atrás olvida todo…
que ya yo me ocuparé del resto.

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