sábado, 18 de junio de 2011

Lágrimas invisibles y la lluvia que nunca llega.

Lágrimas invisibles y la lluvia que no llega.

Soy aquel que a las lágrimas se ha negado,
no porque pretenda hacerse el fuerte
sino porque las circunstancias así le han obligado.

Camino por el mundo fingiendo estar tranquilo
más en mis ojos la verdad se ha clavado,
no soy yo quien debería llevar este castigo
pero he sido yo el que ha debido tomarlo.

En aquellas lágrimas que nunca se asoman
viven sonrisas eternas que yo mismo he creado,
esperanzas que duraran por siempre eternas
hasta el día en que yo caiga así desmoronado.

Estos dos ojos que a mi rostro adornan
cargan las tristezas que a esas vidas he robado,
es en estas lágrimas que ante la adversidad no brotan
donde viven los sentires de este inocente corazón acorralado.

Espero siempre por una simple lluvia
que en cada gota mis lágrimas esconda,
más la espera nunca vale la pena,
pues es aún una lluvia que nunca llega.

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