viernes, 24 de junio de 2011

Deseos que ya no pueden ser.

Deseos que ya no pueden ser.

Habré de olvidar las lunas perdido en tu piel
y los amores a media tarde juntos en el camino,
lloraré silencio para mis adentros la perdida
de todo aquello que pudo ser y no será,
de esos deseos que como el viento se van.

Olvidaré quizás con el tiempo la promesa
de un amor eterno colgante de una cadena,
reposando, cuando no en mis manos, el anillo,
al menos en visible balance ante mi cuello.

Los deseos desvanecerán entre nosotros
perdidos en palabras y solamente eso,
llevándose con ellos a la niña de mis ojos
que nombré en mi mente con tanto anhelo
la consentida de este padre ingenuo.

El tiempo se llevara los retazos de nuestros nombres
que entre fantasías adornaban la existencia de una casa
que habríamos llamado en algún momento…
nuestro blanco castillo de cuento de hadas.

Los cuentos perderán su magia sin quien los lea
y terminarán en la repisa inaccesible
de nuestra ahora inexistente Marie
que jamás tomará con sus manitas al conejo
ni correteara de nuevo en nuestras mentes…
por aquel basto imaginario jardín.

Así es como desmembramos ahora un futuro
desarmados ante este pasado que fue presente,
y tus caricias se quedaran contigo y sin yo sentirlas
como los besos de tus labios que tanto quería.

Así… escaparan nuestros deseos desvalidos
a ser deseos de otros que no desearan lo mismo,
y los arrullos jamás serán lo mismo en otra niña…
como las rosas adornando otro buró al amanecer.

Y la cuentista escribirá otros cuentos
mientras el mal poeta subsana una herida,
y serán por separado ellos…
sin ser nunca los padres de su hija.

El tiempo seguirá su camino sin rumbo
buscando nuevos deseos que suplan
todos aquellos deseos que ya no pueden ser,
todos aquellos deseos…
que quedaron entre ellos a flor de piel.

1 comentario:

  1. ...y entonces todo será pretérito, pasado concluido.
    ;/
    Ainsssss que es viernes!!!!
    Una cervecita???
    ;)

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