domingo, 17 de abril de 2011

Una triste verdad.

Una triste verdad.

Por las calles en silencio caminamos,
aún somos parte del presente,
victimas de los asesinos del pasado,
homicidas de un futuro casi ausente,
pero eso nada parece preocuparnos.

Nuestro cielo alguna vez hermoso,
ha cambiado ya sus dulces algodones,
los ha teñido de un gris venenoso,
ya no gozamos más de aquellos galardones.

Las cristalinas aguas que aquí corrían,
ahora son solo un triste recuerdo del pasado,
gritaron constantemente que morían,
pero su grito fue completamente disipado.

Buscando siempre la comodidad,
con nuestro entorno estamos acabando,
nos acercamos cada día más a la fatalidad,
tal vez es lo que en el fondo hemos deseado.

La vida se nos escapa un poco más cada día,
pero seguimos contaminando una infinidad,
espero hayan disfrutado su estadía,
pues es esta la triste realidad.

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