domingo, 12 de diciembre de 2010

Del inconsciente colectivo.

Del inconsciente colectivo.

Esta es mi prisión tras la piel y tras los ojos,
el descanso no definitivo de mi existencia
mientras busca otro paso en la memoria.

Todo es parte de la misma cosa en crecimiento,
el todo escondido en algún punto de la nada,
misma experiencia distintamente adquirida,
otros ojos y otra cara,
misma mierda en el tiempo ya olvidada.

La vejez es solo una señal de continuidad
así como lo es la mismísima muerte,
Porque el cese de funciones es…
solamente un paso más hacia el inicio.

¿Cuánta veces habré andado ya esta calle
en el mismo punto pero distinto espacio?
quizás y sean ya miles o millones,
no lo se, quizás ya lo he olvidado.

Dormiré en la noche a la espera del murmullo
que me abra las puertas a sus aguas,
a ese lugar que se olvida y se recuerda…
entre lagunas y realidades caducadas.

¿Dónde comienza todo y termina el laberinto?
No hay un inicio ni un anuncio de finales,
todo es parte del mismo caos colectivo…
Y nadie aún lo comprende ni lo sabe.

Sí, esta es mi prisión tras la piel y tras los ojos,
es el descanso no definitivo de mi existencia…
mientras espera con calma su paso a la inconsciencia.

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