sábado, 13 de noviembre de 2010

Muerte aparente.

Muerte aparente.

Llevamos las manos al pecho…
Bajo el paso de las hojas invernales,
tras el tiempo muerto entre los ojos,
sobre el latido que descansa inerte.

Se han ido ya las últimas palabras
como golondrinas silenciosas al vuelo,
no queda nada sino el recuerdo fugaz…
Y las manos heladas incapaces de sentir.

Los dedos se han entumecido despacio
dejando en claro su aparente inutilidad,
mientras la respiración asimila la calma
y se prepara lentamente para morir.

No queda más sino el eco de una vida
que se evapora despacio en un suspiro,
la muerte es ilusoria entre los labios…
Y nuevamente el desamor es el culpable.

-Muerte aparente-

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