lunes, 13 de septiembre de 2010

Juicio 1.

Juicio 1.

Caminamos el sendero sin pensar…
en el tiempo invertido o llanto ajeno,
andamos, sí, ¿Pero hasta dónde?

He aquí mi correspondencia a ti
mi adorada madre maltrecha,
he aquí a tu hijo con su cruz a cuestas…
pidiéndote perdón por los errores cometidos.

(Ven madre, que ya es la hora de mi juicio)

Ahonda tus dedos en mi pecho
para abrir mis venas poco apoco,
¡Vierte en ti mi sangre!
Ha sido siempre tuya de todos modos.

Clama mi nombre en el mutuo orgasmo
de tu placer mi sufrimiento.
Dime ahora, madre, si no merezco a caso,
este castigo por no ser yo el hijo bueno.

Arranca de las cuencas mis ojos,
olvida que me conociste y vete,
¡No te avergüences madre mía!
Hi sido yo quien escogió esta suerte.

Ya no andaré más por el camino,
siento el llanto, pero así te correspondo,
olvídate madre querida, de este hijo…
que a su juicio vino al fin a darte gozo.

-Juicio 1-

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