viernes, 30 de julio de 2010

Cenizas.

Cenizas.

Prenderé fuego a mi lado de la cama
para que no esperes más el tiempo
ni midas o procures mi llegada.

(Ya no hay más).

Quedarán solo las cenizas acurrucadas
sobre aquel suelo frío e inerte
por donde alguna vez caminábamos
con los pies descalzos y grandes ansias.

(Se acabó)

Hoy no queda más sino un suspiro
y la calidez de las llamas,
un hombre ahogado en el pensamiento.

(Y no estas tú)

Iré despacio entre recuerdos
eludiendo tus labios en cada paso.
Este es el adiós.

(Y te daré como regalo mi silencio)

Arderé en aquella cama
con cada fragmento mío que ahí habita,
arderé amor, pero a veces...
simplemente así es la vida.

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