viernes, 19 de marzo de 2010

Rendido.

Rendido.

Descanso ahora entre tus brazos
dulce luz de cálido amor,
es hora de cerrar los ojos y despedirse,
es hora de dormir y dejarse ir.

Recuérdame las horas
y resguárdame los minutos
hasta que el tiempo venga de nuevo
para verlos despedirse de mí uno a uno.

Te espero.

Me quedaré aquí rendido sin moverme
hasta que la vida acabe por marcharse,
hasta que el sonido se desvanezca a lo lejos
junto con el último vistazo de todo lo que amé.

Es el final, lo se muy bien y estoy aquí,
a la espera de tus brazos para recogerme
como un niño que espera el abrazo de su madre.

Y entonces me iré.

Me iré en silencio sin pronunciar palabra
hasta que de mí solo quede el recuerdo,
me iré despacio entre las sombras…
y rendido ante ti y ante todo.

-Rendido-

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