jueves, 4 de febrero de 2010

Recorrido.

Recorrido.

Recorrer los caminos de la piel bajo las sombras
como caminantes cansinos de un día de lluvia
bajo el aguacero de las hojas secas entre las ramas
que en su suave movimiento emulaban a tu cuerpo.

Que alegría el desliz de las manos y los dedos al contacto
con la calidez de tu cuerpo abstraído en el sudor y el deseo,
que cielo más enardecido tu sexo entero entre las piernas,
que dulce pasión la de perderse hasta sentirse dentro.

Suave viento es la respiración agitada de los valles
que sobre tu cuerpo mi tacto entero descubre,
brújula y mapa en la lengua viajera de tus rumbos
zigzagueante siempre en el recorrido de tus muslos.

Que pecado más divino se ha mandado en ti mujer
que si mi vida valiera menos o más no habría diferencia,
que fuego más intenso se enreda y enraíza…
como bosque de perdición entre espinas de placer.

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