sábado, 7 de noviembre de 2009

Poema de un hombre adolorido.

Poema de un hombre adolorido.

Después del lapso indefinido
donde el tiempo es solo eso,
surge de entre las sombras escondido
ese que es dueño del silencio.

Lleva en sus manos su corazón
ciertamente de vida latente,
pero carente a su vez de valida pasión,
obsoleto completamente.

Una imagen en su mente,
ideas claras y multicolores,
el sueño secreto de todo demente,
un viaje por mil dimensiones.

En sus ojos la soledad de una vida,
sobre su espalda un mundo de dolores,
escondida sobre su pecho la profunda herida
incapaz de sanar ante mil amores.

Su voz el murmullo del viento
donde se han quedado los rencores
siendo esta casi un dejo de silencio
que sede siempre ante los resquemores.

Su cuerpo cansado se quiebra
muriendo un poco a cada paso,
siendo así sin que nadie lo sepa
que camina despacio a su futuro condenado.

A lo lejos la luz se refleja
espejo multicolor de esperanza,
más no todo el que la ve a ella llega,
pues solo un poeta que vive y muere
es siempre al final quien en ella descansa.

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