jueves, 26 de noviembre de 2009

Desvaríos de un intento de poeta.

Desvaríos de un intento de poeta. (Poema sin sentido)

Inútiles palabras introductorias.

Con el sol a mis espaldas
el tiempo lentamente pasa,
es tu recuerdo luna menguante
que a mis amores engalana,
como la luz de una estrella dominante
que en sus versos enamora mis sueños de plata.
(Que en sus versos enamora mi luna de plata.)

Presunción al viento y al silencio.

¡Oh silencio que vigilas mis soledades!
dime tú si me equivoco al contarte
que en la historia de mis dos amores
solo uno es realmente el importante,
pues es de mis amores
sin dudar el más exacerbante.

Dime viento del norte si en tus viajes
has visto alguna vez una mujer más bella,
tanto como para que por ella te rebajes
a volver a una humana tu compañera.

Entonces te lo digo yo en mis libertades
que sí he encontrado a la compañera perfecta,
capaz de seguirme en cada uno de mis viajes
y amarme plena hasta el momento de caer muerta.

Petición de una promesa.

El tiempo que pasa lento para los amantes
me haga a mí una simple promesa,
que me deje por siempre amarle
hasta el día en que yo me muera.

Que busquen los pájaros en sus horizontes libertad,
pues yo que ya la tengo jamás la dejaré escapar.

Estrellas de la madrugada yo les imploro,
cuiden los cielos como los mares al firmamento,
y si alguna vez ven que por ella lloro
será que el tiempo no cumplió su juramento.

La promesa incumplida.

Vengan días de lluvia a lavar mis penas,
que en mi pecho basten los dolores
y de mis ojos las lágrimas se desvanezcan
con el perdón de mis amores.

Descansa en paz mi amante enamorada
en cementerio que con el alma maldigo,
se ahora la más dulce flor que lo engalana
mientras yo en mi vida te suspiro.

Palabras al cementerio.

En tus platinos recuerdos de vidas pasadas
sembradío de cuerpos en verde natura
descansa junto a mi corazón la mujer amada
en la triste caja que es ahora su sepultura.

Es así como me despido de tu vida
sin haber muerto nuestro amor,
es ahora el cementerio quien te cuida
mientras yo me despido con este adiós.

El final de la presunción.

He vuelto a mis andares solitarios
siendo yo la burla del silencio,
después de haber presumido tanto
ahora soy solo uno más en el desierto.

Dime viento del norte amigo eterno
¿Me creerías si alguna vez te dijera
que sin ella en mi vida estoy muerto?

Con ella terminó mi vida entera
pues con ella se quedo mi corazón,
no hay otra mujer a quien yo quiera,
este es el final de tanta presunción.

Cierre positivo.

Sí, en la historia de mis dos amores
solo uno era realmente el importante,
ahora solo me falta una última cosa,
buscar una nueva manera de encontrarte.

Así como el tiempo nos hubo separado
el mismo se encargará el de reunirnos,
en la muerte nos habremos reencontrado,
será ese nuestro gran cierre positivo.

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