jueves, 26 de noviembre de 2009

Desvaríos de un intento de poeta.

Desvaríos de un intento de poeta.
(Poema sin sentido No.2)


“Cuando la muerte no ayudó al cierre positivo”

Palabras introductorias.

Ante la oscuridad que a mi cuarto invade
soy silencioso espectador de un último aliento,
mirada perdida pero siempre vigilante,
consumidos sean los ojos en las sombras del silencio.

Ven muerte, yo te espero.

En el limbo.

He visto pasar invisibles a los minutos,
corren de un lado a otro siendo solo eso,
pequeños fragmentos de tiempo.

Pero el tiempo es engañoso cuando quiere,
es así que los minutos se vuelven horas,
horas de encierro en el país de las sombras.

Una mirada fugaz al firmamento.

Pero…
¿que es el firmamento si no es nada?
solo un momento más para estos ojos ciegos.

Así es como las horas se brincan de los días a los meses
segundo a segundo trastornando aún más la frágil mente,
somos solo parte de un sueño,
uno que a ratos en pesadilla se convierte.

Intentando recuperar el control
buscamos atrapar la luz con los ojos
los cuales aún estando abiertos…
no son capaces de ver nada.

Es entonces que un mes se desvanece,
seguimos presos en la misma fantasía,
la misma pero cambiada.

Ilusiones y desilusiones

Abiertos los ojos
ha sido una gran sorpresa el encontrarte,
el tiempo se ha encargado después de todo,
nos hemos reunido ya mí amada amante.

Como un pájaro de alas rotas que el vuelo recupera,
así es como se siente la libertad al ser traída de vuelta.

(Alegría, felicidad, etc.)

Pero nada es tan sencillo según parece
pues he visto desilusionado,
como la ilusión se desvanece.

Ya no eres más a quien yo amaba,
he sido condenado a tenerte sin tenerte,
a tenerte por siempre desmemoriada,
a no tenerte completa en mi presente.

La promesa.

Maldigo a los dioses que de mi amor se burlan
pero os prometo que esto no ha de quedarse así,
devolveré ante sus incrédulos ojos tu memoria
para que vuelvas a amarme como te amo yo a ti.

Aunque es absurdo retar a los dioses
se que un loco lo haría sin dudar,
así como un enamorado simplemente
lo haría sin siquiera detenerse a pensar,
y yo que estoy locamente enamorado
no tengo de otra que retarles y triunfar.

Tus recuerdos mi promesa
como tu amor mi máxima victoria.

Exilio. (la promesa incumplida)

Te he fallado amor mío,
lo di todo por tus recuerdos
y así mismo lo he perdido.

Cumpliré mi condena sin quejarme.

Veo desvanecerse mi promesa
ante una derrota y el exilio.

Negativa a un adiós definitivo.

Mi amor por ti es eterno y sigue intacto,
estoy seguro de que volveré a verte,
pues desde mi exilio seguiré intentando,
ni los dioses y su castigo podrán detenerme,
caminaré todo el tiempo que haga falta
buscando por mi mismo aquel cierre positivo.

Ellos y yo aún no hemos terminado,
me niego a un adiós definitivo.

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