lunes, 23 de noviembre de 2009

De dos farolas.

De dos farolas.

En el lugar correcto cada una
iluminando la vida en calle oscura,
así pasan por su mirada los autos,
peatones y otros ciudadanos.

Día y noche siempre aguardando
en el mismo lugar incansables y vigilando
dos farolas en la penumbra tiritando.

Frío tiempo no importando el calor del verano
cobijando a las dos farolas siempre todo el año,
así pasa frente a ellas la vida presumiendo
el brillo dorado de las monedas en sus manos.

A todas horas lluvia o simplemente lluvia nocturna
que gota a gota desgasta sus exteriores e interiores
hasta dejar solamente un cascaron hueco e indiferente
que solo sobrevive por monotonía y no más por apego a la vida.

En su lugar de siempre dos tristes farolas
que al viento piden en un ruego un milagro,
una moneda quizás, o quizás una sonrisa…
que amablemente pueda sacarlas de su letargo.

Es así como pasa el tiempo…

En el lugar correcto cada una
iluminando la vida en calle oscura,
así pasan por su mirada los autos,
peatones y otros ciudadanos.

-De dos farolas-

No hay comentarios:

Publicar un comentario